El caso es que me disponía a esperar la lenta descarga a trescientos quilobits por segundo cuando me he encontrado la siguiente y maravillosa imagen:
¡Nada más y nada menos que seis megabits por segundo de conexión! No se si estarán haciendo pruebas o será que me han duplicado la línea sin que yo me entere. En cualquier caso, ¡bienvenido sea!Bueno, sigo con lo mio. Luego (esto es, mañana) comentaré que tal la aventura de instalar Linux en mi perqueñín (el mac).
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